Peluquería Malamujer / Barcelona

Diseño interior de una singular peluquería en el ensanche de Barcelona

  • Peluquería Malamujer. Barcelona
Fotografía: Joan Mundó Estilismo: Mar Requena
Encargo

El objetivo era crear una peluquería singular en el ensanche barcelonés, dirigida a un público exigente e inquieto, que buscase un corte de calidad y soluciones estéticas originales. Un público abierto a aceptar el reto que supone un “cambio de look” de la mano de profesionales muy capacitados y que saben lo que hacen.

El nombre de la peluquería “Malamujer”, es un guiño provocador a ese público que busca algo más que un corte bien hecho. El diseño del local debía transmitir este mensaje con un nivel estético de máxima calidad.

Los tres atributos básicos del negocio debían ser: calidad, innovación-creatividad y bajo riesgo.

Proyecto de interiorismo

El local presentaba interesantes irregularidades estructurales y varios niveles a los que se les sacó el máximo partido.

  • La primera decisión estratégica fue la de aprovechar la existencia de un gran escaparate de cuatro metros por cuatro, para crear un espacio de gran fuerza visual, algo teatral, en ese “escenario a pie de calle”, que transmitiese la imagen y valores deseados.
  • Se decidió resaltar los cambios de nivel con la utilización de dos tipos de pavimentos, que ayudan además a crear la zonificación.
  • En la primera planta se ubicó el salón de corte, una zona de espera, la recepción, la zona de lavado, el baño y una zona de soporte (almacén y cuarto de máquinas).
  • En la segunda planta se ubicó la zona de tintes, otra sala de espera, y una zona para empleados y reservada a posible expansión.
  • En consonancia con el nombre y el encargo de crear una peluquería innovadora y transgresora se decidieron los colores corporativos: blanco, negro, y fucsia.
Proyecto de interiorismo. Fachada

Aprovechando las grandes dimensiones del escaparate se creó un espacio de gran fuerza visual, con una atmósfera teatral marcada por el color fucsia y elementos decorativos de gran impacto.

Se decidió ubicar el salón de corte en esta zona La acción principal, el corte, debía suceder a la vista de todos. El resto de los espacios se planteó de manera menos llamativa, para potenciar el protagonismo del salón de corte.

Proyecto de interiorismo. Aseo

El aseo es un espacio pequeño, funcional y que a nivel estético tiene gran fuerza visual. Las paredes van pintadas en fucsia, con recubrimientos parciales en cerámica negra.

Encimera y espejo en forma de L para facilitar visión desde diferentes ángulos. La luz es discreta, y dos cilindros suspendidos de Viabizzuno acentúan la geometría de las piezas cerámicas, pica y inodoro.

Zona de tintes

A la segunda planta accedemos desde la recepción por una escalera en plancha de aluminio. En la escalera, una lámpara cilindro de Viabizzuno.

En la zona de tintes se utiliza también suelo de caucho, solo que en color negro para dar más resistencia a las manchas. Los dos tocadores están construidos en plancha de acero vibrado en U, como el del salón de corte. El secador de color negro, suspendido, de brazo articulado, libera el suelo de elementos verticales que dificulten el paso.

En el tocador derecho, el espejo se coloca exento de la pared, aprovechando como fijación un desnivel estructural. Tras el espejo, la luz de un aplique de Viabizzuno crea un efecto teatral.

Zona de lavado

La recepción da paso, a la derecha, y descendiendo por una escalera, a la zona de lavado. La barandilla de la escalera es una estructura muy ligera en forma de “U”. Aquí el pavimento cambia, utilizándose, al igual que en la escalera, una plancha de aluminio anodinado con relieve antideslizante.

Esta zona de lavado está situada en un espacio a menor altura. Una tarima de obra recubierta en plancha de aluminio crea una isla estructural que soporta los lavacabezas, a la vez que oculta las instalaciones necesarias.

Todo ello se enmarca con un cuadro en cerámica negra brillante en la pared del fondo, donde se colocaron estantes y toalleros.

Los lavacabezas son diseño de Phillipe Starck, con forma de butaca. El respaldo y la base ocultan las instalaciones. La pica del lavacabezas está sostenida por el propio respaldo.

Zona de espera y recepción

Entre la zona de corte y la zona de espera, un mueble expositor decorativo en DM pintado de negro con una franja en cristal laminado permite exponer y almacenar el material de venta, a la vez que zonifica el espacio. La altura del mueble está alineada con la estructura de la segunda planta. La base interior del expositor está pintada en fucsia.

A la derecha del expositor, la zona de espera, que podría ser transformada en zona adicional de corte, simétrica a la actual, en función del crecimiento del negocio.

Salón de corte

El salón es un espacio de doble altura, que se resaltó con unos espejos de 3,8 metros de altura y 70 cms de ancho. Estos espejos surgen del suelo y se alargan hasta alcanzar el nivel que marcan las arquitecturas del escaparate y la segunda planta.

Como mesa de trabajo para el corte, se creó una estructura en forma de U de 3,8 metros de largo con una plancha de una sola pieza curvada e acero vibrado de 2 mm de grosor. 

Las sillas son el modelo Bombo, de Magis, en polipropileno blanco, material fácil de limpiar. En lo alto, y acentuando la teatralidad del espacio, tres escultóricas lámparas con pantallas en tela negra. Se diseñaron especialmente para el espacio y se colocaron con el soporte inclinado.