Casa Burés, proyecto de interiorismo / Barcelona

Casa Burés, una joya modernista

La Casa Burés es un edificio modernista del Ensanche derecho de Barcelona, que se encuentra situado en el chaflán de las calles Ausiàs March y Girona. Una magnífica finca modernista obra de los arquitectos Miquel Pascual y Francesc Berenguer, que fue edificada entre el los años 1900 y 1905. 

En total, el edificio suma 7.000 metros cuadrados distribuidos en seis plantas y está catalogada con el nivel B de protección de bien cultural de interés local desde el año 1979. Esto hace imprescindible mantener, conservar y restaurar todos los elementos modernistas catalogados que componen el edificio, desde la fachada, hasta el patio o las escaleras interiores. Un reto al que han sabido dar respuesta Juan Trias de Bes, el arquitecto que encabeza el proyecto de rehabilitación integral del edificio, y el equipo de interioristas del estudio vilablanch, especialistas en restauración de viviendas de alto valor patrimonial, desarrollando un proyecto integral de interiorismo que se adapta a las necesidades de funcionalidad, distribución y comodidad de la vida actual y, al mismo tiempo, recupera y potencia al máximo los elementos originales del edificio.

El proyecto

El estudio vilablanch ha realizado el proyecto de interiorismo de un conjunto de viviendas de alto standing situadas en el interior de la Casa Burés. Se trata de un proyecto residencial inédito en Barcelona, que engloba 26 viviendas de lujo de entre 120 y 500 m2, y cuya rehabilitación arquitectónica lleva la firma del despacho Juan Trias de Bes - TDB Arquitectura.

FASE 1: ANÁLISIS

En una primera fase, el estudio de interiorismo vilablanch realizó un servicio de consultoría a Bonavista Develpments, que incluyó un análisis del estado del edificio y un estudio de los posibles targets. Este estudio estuvo centrado en:

- Definir el público objetivo para cada tipología de vivienda del proyecto.
- Analizar el modo de vida, preferencias y costumbres de cada target.
- Identificar los valores y atributos apropiados para cada uno de ellos.
 

FASE 2: CONCEPTUALIZACIÓN Y ELECCIÓN DE MATERIALES Y ACABADOS

En una segunda fase, vilablanch definió el proyecto de interiorismo de cada tipología de vivienda teniendo en cuenta las cualidades intrínsecas de cada espacio y el público objetivo al que iría dirigida. En total, el equipo de interioristas desarrolló tres conceptos de interiorismo para tres modalidades distintas de viviendas:

· 3 lofts situados en la planta baja.
· 2 pisos nobles situados en la planta principal.
​· 16 apartamentos, situados en las plantas 1ª, 2ª y 3ª, y 5 áticos, situados en las plantas 3ª y 4ª (dos de los cuales son dúplex).

El proyecto también incluyó el diseño interior de zonas comunes, entre ellas los vestíbulos de acceso y el sótano, donde hay una piscina, un spa, un gimnasio, una cocina profesional, una bodega y un espacio de reunión y entretenimiento.

Esta conceptualización del diseño interior incluyó una meticulosa elección de los distintos materiales y acabados de cada vivienda: pavimentos, revestimientos, colores (de suelos, paredes, mobiliario...), cocinas, baños, puertas, manetas, barandillas, iluminación, mobiliario, etc. También conceptualizó y desarrolló el interiorismo de gran parte de las zonas comunes.

Evidenciar el corte entre lo antiguo y lo nuevo, una de las claves del proyecto de interiorismo

Durante la elaboración del proyecto de interiorismo de la Casa Burés se tomaron decisiones específicas para cada tipología de vivienda, teniendo en cuenta las particularidades de su estructura original y el público objetivo al que iban dirigidas.

Pero, al mismo tiempo, se tomó una decisión muy clara y rotunda para todas las viviendas del edificio: restaurar los elementos que se encontraban en buen estado y acompañarlos de nuevos elementos que no compitieran ni imitaran a los antiguos.

Es por ello que en el proyecto de interiorismo se ve tan claramente el corte entre lo antiguo y lo nuevo. Por un lado, se respetan y restauran los materiales y colores originales con las técnicas artesanales de la época (pavimentos nolla, techos policromados, elaboradas molduras…) y, por el otro, se busca que la aportación que se hace de nuevos colores y materiales no imite ni compita con los existentes (nuevos pavimentos, cerámicas, mobiliario…).

Se apostó por un interiorismo elegante y sofisticado que recupera y realza los valiosos elementos arquitectónicos y decorativos que forman parte de la historia del modernismo, y los acompaña de materiales y elementos igual de refinados, pero que son serenos, poco ornamentados y silenciosos.