Piso luminoso y familiar en Pedralbes / Barcelona

Proyecto de reforma e interiorismo de un piso luminoso y familiar en Pedralbes, Barcelona.

Fotografías: Maria Comas
El encargo

Los clientes, un matrimonio con tres hijos, querían transformar un piso situado en un edificio del año 1991 de la zona alta de Barcelona en una vivienda luminosa y acogedora.

Se trataba de un piso de 175 m2 y 14 m2 de terraza, que contaba con dos accesos – el principal y el de servicio – y disponía de una distribución muy segmentada. El espacio original de la vivienda estaba formado por varias estancias separadas entre si por múltiples puertas y paredes y, además, contaba con una zona para el servicio, donde había una habitación y un baño.

El encargo realizado al estudio vilablanch consistía en transformar un espacio de 190 m2 en una vivienda moderna, funcional, luminosa y de gran pureza estética, pensada para disfrutar con la familia y los amigos. Una vivienda en la que, para los clientes, era fundamental que incorporara una amplia cocina, un gran salón, un comedor con una generosa mesa donde poder celebrar las comidas familiares, tres dormitorios, uno de los cuales debía incluir un baño suite y vestidor, y una terraza.

El proyecto

La intervención llevada a cabo por el estudio vilablanch en este piso del barrio de Pedralbes de Barcelona, consistió en realizar una reforma integral de la vivienda y un proyecto de interiorismo centrado en potenciar cinco valores clave: Amplitud, Luminosidad, Simplicidad, Modernidad y Sobriedad.

El equipo de interioristas, liderado por Elina Vilá y Agnès Blanch, se encargó de:

- Definir el diseño, la distribución y los acabados de cada estancia, así como el proyecto de amueblamiento, iluminación e instalaciones de toda la vivienda.

- Diseñar soluciones que proporcionaran fuerza estética la vivienda a través de elementos que buscaban la simplicidad.

- Proyectar interiores que cumplieran los requisitos funcionales de los clientes y maximizaran las posibilidades de cada espacio.

- Desarrollar un proyecto global de reforma que potenciara las zonas con luz natural y creara una sensación de apertura en las distintas estancias.

Estas son algunas de las actuaciones que se llevaron a cabo:

- Se decidieron mantener las dos entradas: la entrada principal, con acceso al nuevo halldistribuidor, y la entrada del servicio, con acceso a la cocina.

- El pequeño hall de la entrada se transformó por completo, eliminando las puertas que daban acceso al salón, a la cocina y a un pasillo que conectaba con la zona de noche. Se integró el recibidor a la vivienda, manteniendo un único elemento central que hace de distribuidor y marca las zonas de paso. Este elemento central, que por la cara interior es un armario, permite organizar el espacio entre la cocina, el salón-comedor y la zona de noche y, a la vez, tapar la visión del pasillo desde la entrada.

- En el pasillo contiguo al comedor, se incorporó una puerta corredera para aislar la zona de noche de la zona de día. En la zona de día se situó una gran cocina, el salón-comedor, un baño de cortesía y la terraza. La zona de noche se destinó al dormitorio principal, con vestidor y baño suite, a los dormitorios de las hijas y a un baño muy amplio, con bañera y plato de ducha.

- La cocina se amplió integrando la habitación del servicio y el lavadero en un único espacio. De esta manera, se consiguió una estancia amplia y luminosa, con una gran zona de trabajo, una generosa barra para desayunos y comidas rápidas, y múltiples armarios de almacenamiento. 

- El baño de servicio se convirtió en un baño de cortesía que destaca por su curioso papel de pared, diseño de Javier Mariscal.

- Se optó por colocar puertas blancas sin marcos ni dinteles, para reforzar la simplicidad y sobriedad del espacio. Al ser puertas que van de suelo a techo, se crea una visión más limpia y unificada, sin líneas de corte que rompan la continuidad del diseño. Todas las puertas de la vivienda tienen manetas de Formani 1930 en acero pulido, exceptuando la de la entrada que es de latón pulido.

- Se instaló un parquet de roble macizo de lama ancha (16 cm), empelando el sistema antiguo de clavado sobre rastreles. Para darle mayor protagonismo, en las zonas de paso se instalaron luces en el suelo.