Consultoría de interiorismo y proyecto de arquitectura interior de un emblemático edificio del Eixample / Barcelona

UBICACIÓN Y ENCARGO​

Bonavista Development encargó al estudio vilablanch un servicio integral de consultoría de interiorismo para desarrollar una promoción de viviendas exclusivas en la Casa Enric i Victorià de la Riva de Barcelona, un edificio modernista catalogado, obra del arquitecto barcelonés Enric Sagnier. 

Realizada entre los años 1897 y 1899, el edificio está situado en el chaflán entre el número 1 de la calle Alí Bei y el número 2 de la calle Girona, una de las zonas predilectas de la burguesía de Barcelona y una de las zonas de Barcelona más deseadas en estos momentos: el chaflán del Eixample Dret, en la confluencia de las calles Girona y Ronda Sant Pere. Con esta obra el arquiecto Sagnier - oetáneo de Gaudí, Puig i Cadafalch o Domènech i Montaner - hizo la transición entre las construcciones monumentales de los primeros años de su carrera y el suave modelado de las casas modernistas de la primera década del siglo XX. 

El servicio de consultoría ofrecido por el estudio vilablanch incluyó:

1. Definición de público objetivo
vilablanch analizó las distintas tipologías de usuarios finales que podían habitar cada vivienda, teniendo en cuenta los posibles usos de la vivienda (primera o segunda residencia), la tipología de familia (solteros, parejas sin hijos, parejas con hijos…), sus necesidades funcionales, su estilo de vida y su nivel cultural (si los usuario dan valor a vivir en un edificio modernista proyectado por Sagnier).

2. Proyecto de arquitectura interior
En función del análisis realizado de los posibles usuarios finales, vilablanch hizo una definición conceptual de las viviendas a proyectar. Desarrolló un concepto global de arquitectura interior respetuosa con el espíritu de Sagnier, que engloba tanto la reforma integral del edificio como de cada una de las tipologías de viviendas.  Este concepto se materializa en dos líneas de actuación: distribución y acabados.

3. Piso muestra
El proyecto de arquitecturai interior se concreó en la creación de una piso muestra, que permite explicar a los futuros usuarios finales la esencia del concepto global de interiorismo y mostrar el elevado nivel de cualidades de los materiales y acabados. El piso muestra incluye una propuesta de iluminación y de mobiliario, acorde con el concepto global del proyecto: un interiorismo capaz de transformar la esencia del modernismo de Sagnier en una propuesta actual, sobria y funcional.

EL PROYECTO

Tras recibir el encargo y analizarlo detalladamente, vilablanch tuvo muy claro que el edificio de Girona 2 debía restaurarse recuperando al máximo el espíritu de Sagnier. Devolver a este emblemático edificio modernista del corazón del Eixample de Barcelona, la esencia original del proyecto de Enric Sagnier suponía un gran reto. Por ello, vilablanch recuperó los planos originales del edificio que le permitieron entender el origen del edificio, proyectar una distribución que recuperaba la espacialidad proyectada por Sagnier en 1897 y dotar a las viviendas de unos acabados que revivieran el look & feel original.
 

Distribución
- vilablanch busca que los espacios y distribuciones de los pisos rehabilitados se asemejen al máximo a la distribución original y encajen con la fachada. Por ello, las divisiones y subdivisiones interiores que se crean nuevas se sitúan donde estaban en su origen, reproduciendo incluso el grosor de paredes que asignó Sagnier. Todas las divisiones se adaptan a la normativa actual, siguiendo las medidas de aislamiento acústico y térmico exigidas. 

- vilablanch proyecta un total de 19 viviendas, 16 de las cuales son viviendas rehabilitadas distribuidas en las cuatro plantas originales del edificio y 3 son áticos de nueva construcción que se sitúan en la remonta que corona el edificio. Las viviendas proyectadas por vilablanch tienen distintas opciones de tamaño, número de habitaciones y orientación, en función del target al que se dirigen.

Plantas 1-4: 16 pisos de 126 a 210 m2
· Dos pisos de entre 138-149 m2, formados por 3 habitaciones (una de ellas dormitorio suite con baño y vestidor),  un baño secundario y uno de cortesía, salón-comedor, cocina abierta al salón y lavadero.
· Dos pisos de entre 102-118 m2, formado por 2 habitaciones (una de ellas dormitorio suite con baño), un baño secundario, salón-comedor, cocina abierta al salón y lavadero.

Planta 5: 3 áticos de entre 175 a 225 m2.
· En función del tamaño, los áticos cuentan con 4, 3 o 2 habitaciones.

- Se proyectan una zonas comunes que incluyen dos piscinas comunitarias, una al aire libre en la terraza superior, con solárium y zona ajardinada, y otra piscina cubierta en la planta sótano, junto a un gimnasio totalmente equipado.

Acabados
El proyecto de arquitectura interior incluye la elección por parte de vilablanch de todos los materiales y acabados de cada espacio (cocinas, baños, pavimentos, revestimientos…), así como el desarrollo de una propuesta del look & feel de las futuras viviendas. Al igual que la distribución, la parte decorativa del proyecto de interiorismo se escoge buscando reproducir al máximo el aspecto original del edificio, tanto en el exterior como en el interior.

- Se rehabilita toda la fachada y el hall de acceso al edificio.
- Se sitúa un único ascensor en el ojo de la escalera - donde estaba en origen - con caja de cristal, para que no reste protagonismo a la escalera.
- La carpintería, molduras y cornisas de las viviendas se reproducen imitando la carpintería de la época.
- Se sitúan falsos techos lo más altos posible y respetando la proporción de alturas establecida por Sagnier. Con ello, se consiguen crear espacios amplios y luminosos que aprovechan al máximo la luz natural.
- En el suelo de la vivienda se emplea el parquet de espiga, muy utilizado en las obras de Sagnier.
- En el suelo y las paredes de los baños se emplea un porcelánico de gran formato de 80x 80 cm, combinado con una pieza rectangular esmaltada. Se busca el contraste entre la pieza de gran formato, que aporta modernidad al baño, con la pieza esmaltada que nos recuerda las de origen. Se eligen tonos arena y tostados.
- Para lograr una intervención de arquitectura interior limpia y clara, se emplean esencialmente el color blanco y roble. El color blanco se elige como elemento arquitectónico envolvente, que invade toda la caja de la vivienda. Se emplea en zócalos, cornisas, molduras, carpintería de fachada y carpintería interior, techos, paredes y también en el mobiliario de la cocina, para unificar toda la caja perimetral. Así mismo, el color blanco permite potenciar la sensación de amplitud y verticalidad, y aportar luminosidad a las estancias. El color roble se aplica en el pavimento, en el volumen donde hay el baño del dormitorio suite y en el frontal de la isla de la cocina, buscando que estos dos elementos queden integrados al pavimento.
- En la cocina se elige bulthaup, firma premium de cocinas. Concretamente, se opta por el sistema b1 por ser un producto funcional y con una estética atractiva y atemporal que acentúa los valores de elegancia y modernidad de la vivienda

Todas las viviendas destacan por tener un interiorismo con carácter, capaz de transformar la esencia modernista del edificio en una propuesta actual, adaptada a las necesidades del estilo de vida del s.XXI.