Exposición "La Herencia de Coderch" / Barcelona

“La Herencia de Coderch” fue un homenaje a la figura de José Antonio Coderch con motivo del 101 aniversario de su nacimiento.

Exposición Coderch comisariada por vilablanch

La exposición fue fruto de una investigación llevada a cabo por Elina Vilá, socia fundadora del estudio vilablanch, sobre la vida y obra del arquitecto José Antonio Coderch. La investigación duró casi dos años y culminó con la recuperación de “La Herencia”, un proyecto al que Coderch dedicó gran parte de su tiempo en los últimos años de su vida. Un proyecto que consideraba su herencia como arquitecto y que se había extraviado. 

Además de la exposición, el homenaje incluyó la recreación de un interior típico de Coderch con objetos personales cedidos por la familia, la reproducción a gran escala de la lámpara Disa y la película-documental "Recordando a Coderch", que ofrecía un retrato coral sobre el arquitecto.

Puesta en escena

La tienda de mobiliario MINIM Barcelona, ubicada en el edificio Monitor de Coderch, se convirtió en el espacio expositivo que acogió la exposición “La Herencia de Coderch” desde noviembre de 2014 hasta marzo de 2015.

El reto de la puesta en escena era mostrar un contenido técnico y complejo de una manera atractiva, tanto para profesionales como para el público general, creando unos elementos expositivos inspirados en la propia obra del arquitecto. Además, se quería realizar una recreación poética de dos objetos que siempre obsesionaron a Coderch: la persiana que aísla, comunica, ventila, y tamiza la luz, y la lámpara que ilumina y crea la sensación de hogar. La exposición incluía los siguientes elementos.
 

La exposición del proyecto inédito de Coderch, conocido como "La Herencia"
Este proyecto era considerado por Coderch su herencia como arquitecto: se trata de un sistema de planta ideal en el que cada vivienda puede crecer o decrecer en el tiempo siguiendo la evolución de la familia que la habita, mediante el intercambio de habitaciones con la vivienda colindante, tanto en sentido vertical como horizontal. Coderch, durante toda su carrera, prestó un gran interés al desarrollo de la planta. Alejado de arquitecturas formalistas que persiguen dejar su impronta a través de las fachadas, trabajó de manera obsesiva en el perfeccionamiento de la planta como escenario de la vida de los hombres.

A Coderch le preocupaba la relación entre exterior e interior, el control de la luz, el ruido, la seguridad y la ventilación. El desarrollo de las persianas Llambí le permitió controlar estos elementos y crear los espacios intermedios tan característicos de su obra. Esta persiana sirvió de inspiración para diseñar los paneles verticales de la exposición que explican el proyecto "La Herencia", los cuales se superponen y giran sobre un eje central. El espíritu de la propuesta fue realizar la museografía con recursos simples y de bajo coste, ya que lo importante era el contenido y no los materiales utilizados para exponerlo.
 

Un interior típico de Coderch en el escaparate de la tienda
Se creó un espacio que incluía objetos personales cedidos por la familia y una recreación de los hobbies y "rituales" de Coderch: la fotografía, la música, los libros, el tabaco, las cartas, el whisky… La chimenea Capilla, las sillas Safari originales de su casa de Espolla y la mesa tijera de madera, ambas rediseñadas por Coderch, la lámpara de pared Junco de Alfonso Milá y Federico Correa, la lámpara Moor y la lámpara Disa se encontraban, entre sus objetos personales. Todo este espacio estaba limitado por las persianas Llambí, también diseñadas por el arquitecto.
 

La recreación a gran escala de la lámpara DISA
Un homenaje poético a su diseño más icónico. El arquitecto era un trabajador incansable, siempre insatisfecho. En su búsqueda del ideal, patentó varias veces la lámpara e intentó perfeccionarla, al punto de querer prescindir de la estructura central que une los aros superior e inferior, donde se insertan las lamas. La exposición incluía la reproducción de la lámpara a escala gigante y sostenida por suelo y techo, se prescinde de la estructura central. Así, la lámpara, en su nueva escala, se convierte en un espacio.